Un frondoso y mágico bosque de laurisilva, recubre como un manto verde la mayor parte del parque.
Este monte constituye una reliquia viviente del terciario del que tan solo quedan vestigios en algunos lugares afortunados del planeta, siendo el Parque Nacional de Garajonay el que, probablemente, albergue la mejor y más amplia representación de este tesoro natural.
El gran entramado de rutas y senderos disponibles, convierten a este parque en un lugar idóneo para los aficionados al senderismo.

